sábado, 6 de enero de 2007

AMORES PROHIBIDOS




COBARDÍA COLONIAL

Por: Alejandro Paulino Ramos

El cielo relampagueó, castigando con rápido y certero latigazo el muro de piedras del viejo monumento colonial, en el preciso instante en que Minervino, el hijo de doña Chucha, hundía el pesado pico en el patio de la muralla.

Todos los trabajadores detuvieron sus callosas manos y levantaron del suelo sus sudorosas espaldas, preguntándose qué había sucedido. Los ojos se buscaban inquiriendo respuestas y algunos hasta se persignaban y hacían cruces con sus dedos en el aire, tratando de conjurar cualquier raro maleficio.

Nadie entendía nada. Ni Minervino, ni el viejo Lalo Tachuela, ni tampoco Epifanio, el más joven y hábil destructor de murallas y desenterrador de misterios que casi nunca tenían explicaciones.

Era temprano, tal vez no más de las siete de la mañana de aquel nublado domingo. Reclinado contra el filo del muro, Pascual había soltado su pesada y tosca mandarria y dejaba correr su vista en el infinito de la Calle del Comercio, como quien no le daba importancia a lo ocurrido allí. Sus ojos se perdieron sobre el tímido andar de una delgada jovencita de blusa verde y pantalones negros, sin saber por qué.

La jornada se había detenido, sin valorar la prisa de los constructores en terminar la remodelación del monumento, pues las inauguraciones quinto centenarias se les venían encima y obligaban a trabajar aquel domingo, cuando todos entendían que el día nunca había sido laborable.

No lejos, en la iglesia que se recostaba contra el muro de la muralla, se escuchaba la voz del Padre José con su tedioso sermón contra aquellos que en el pasado, sin sentir temor de Dios, la moral y la iglesia, se amaron en secreto violando la ley del matrimonio y de la sociedad.

Minervino sacudió con los dedos el sudor de su frente y murmuró entre los dientes: “qué pendejos”, pero nadie lo escuchó, porque todos tenían clavadas sus miradas sobre la tapa anaranjada del pequeño libro, escrito a manos y adornado en su primera página con una flor roja y amarilla, que apareció justamente bajo las raíces de la mata de caucho, que Minervino clavó con su afilado pico en el momento exacto en que el cielo tronó y alumbró el firmamento con su terrorífico rayo.

Minervino volvió a hablar más fuerte, como si quisiera que todos lo oyeran: “qué pendejos”. Los obreros se movieron con caras de incrédulos y fueron formando un aprestado circulo alrededor de Minervino, quien todavía tembloroso, sostenía el libro en la mano izquierda, mientras que con la derecha buscaba hoja por hoja, y página por página en el sucio y maltratado librito.

No miraba a nadie, ni percibía el rumor que a su lado iba creciendo. Sólo leía en voz alta, como funcionario mediocre que ensayaba la inauguración del monumento: “veintiún capítulo y ná” y volvía a releer las fechas: “1891, 1892, 1893…y ná.”

Sólo la segunda y la última página estaban escritas en temblorosas y a veces indescifrables letras rojas: en una, hoy te encontré”, y en la otra: “no morirá jamás”. Nadie entendía aquel desgarrante monólogo de Minervino y a él tampoco le interesaba que lo entendieran. En ese instante regresó Pascual, como quien volvía de la nada, tomó el pequeño volumen por primera vez en sus manos y lo colocó sobre el montón de ladrillos y tierra; tomó el pico con ambas manos, lo levantó bien alto y lo hundió con rabia contra la muralla al mismo tiempo que, junto a Minervino, gritaba: “
qué pendejos, treinta capítulos y veintiún años y ná”.

2 comentarios:

María Lasalete Marques dijo...

Gracias por entrar en mi blogs y permitirme entrar en el tuyo, creo que en conjunto somos parte del mundo predestinado a pincelarlo con hermosas palabras, a expresar lo sentimos sin temor a ser Juzgados. Así como el Amor Imposible, tan sólo lo es en el espacio y en el tiempo, pero su esencia a mi juicio jamás lo es, Pues el Amor no conoce de fronteras, raza, extratos sociales, ni limites imaginables. Imposible es la palabra que ponemos para nuestros propios limites. El Amor no conoce de ellos.
Letty

siul dijo...

esta muy bien el escrito no se le puede negar pero quiero hacerles saber a las perosnas q entren en este blogger q el amor imposible no existe cuando en verdad existe el amor es decir cuando hay un amor imposible es xq en reaalidad no hay amor de parte de una de las dos personas y ese es el error q vivimos a diarios todos los humanos ..por esta razon es q vemos a diarios y a cada seg q pasa a un amigo sufriendo -... dichozos los q no pasan por sufrimientos antes de encontrar el verdadero amor les deseo suerte a a todos en realidad quisiera expresarme mas pero no tengo un buen tiempo estimado y pues aquella persona q quiera hablar conmigo agregarme a su hotmail luisperez_e@hotmail.com buen dia suertes en el amor .....